naufragio

Modelo o musa (con estrambote cervantino)


Modelo o musa (con estrambote cervantino)

Nunca quise cobrar por mi belleza
ni en moneda ni en trato de favor
-Dios o mis padres me la concedieron
así no me debe nadie nada-

y mucho menos compensar la brecha
de edad, de estatus o de inteligencia,
con un fingido amor interesado
-mi ofrenda vale más que todo eso-.

Lo dijo hace 2500 años
-y desde entonces tú sin darte cuenta-
quien quiera que firmara bajo el nombre

de Teognis de Mégara los versos:
Resiste, corazón, no eres el único
que se enamora de las cosas bellas.

No me juzgues tan mal
si fuera como tú me crees hubiera
preferido un fotógrafo a un poeta.

 

Intervención sobre "Motas de polvo bailando en los rayos de sol" de Vilhelm Hammershøi (Hai-kú doble)


Intervención sobre "Motas de polvo bailando en los rayos de sol", de Vilhelm Hammershøi (Hai-kú doble)

Cierra el museo
y las nubes se ciernen
detrás del cuadro:

pintado en negro,
sigue su danza estática,
el polvo ingrávido.

Dulce condena

 

Dulce condena

Condenado a vagar sin rumbo, dando
-¿la meta es este errático destino?-
tumbos a un lado y otro de la vía,
cediendo a cada paso al desaliento

(mis dientes dejan contra la calzada
-piedra de toque- muescas que, al borrarlas
la sangre -haciendo de ácido nitrítico-,
revelan un valor irrelevante)

y a espera del momento subsecuente
en el que como siempre (redentora
de todos mis tropiezos y caídas:

rayo de luz después de la tormenta
-llegados a este punto tu asistencia
soporta las metáforas trilladas-)

restaures con la tuya mi sonrisa.

Las cuentas del espejo

Las cuentas del espejo

Me invade un desconcierto abrumador
enfrente de los números en rojo
-la imagen con el saldo en las ojeras-
al consultar la cuenta del espejo.

Ninguna explicación satisfactoria
tras leer entre líneas cada página
del libro en blanco intonso de mi vida,
sólo esta interminable y sinuosa

ristra que van formando mis errores
por ver si se convierten en rosario
con el que estrangularme mientras rezo:

las migas que he dejado en el camino
y se ha comido el pájaro del tiempo
buscando un ponedero en el futuro

donde descascarar su propio huevo.