naufragio

21 de Octubre 2015


21 de Octubre 2015


¿Qué esperas encontrar? Pasa de largo:
cambia las coordenadas del Delorean
y evita el tizne de este aciago año
peor que el anterior ¿mejor que el próximo?-.

O quédate por siempre en el pasado
entrando a formar parte de la historia
del rock que has inventado -Marvin Berry
tendrá que confesar su fechoría-.

Vuelve si no al Oeste: aquí Clint Eastwood
cualquier día nos deja y otra raza
se extinguirá con él... ¡McFly, lo siento!

No me hagas caso, acepta mis disculpas.
Te espera el mundo: bienvenido seas
al año de tu gloria, 2015.

Bendito corrector de los destinos.

Así (Soneto doble en verso blanco)


Así (Soneto doble en verso blanco)

Igual que un ciego (desde que nació:
feliz mientras no puede echar de menos
aquello que -aseguran- se ha perdido,
y pasa el día entre una sinfonía

de sensaciones -táctiles, audibles,
olfativas tal vez: indetectables
para cualquiera que ahora esté leyendo
sin los dedos los versos que hoy escribo-;

y da paseos con su lazarillo
o va con su bastón reconociendo
los cambios de relieve en los bordillos

contiguos a cualquier paso de cebra
-hasta que llega un día en que de pronto
por un milagro nanotecnológico

la luz se hace paulatinamente
fijando los contornos de las cosas,
los colores, al hombre en los espejos
al que ha acabado por acostumbrarse;

pero que de manera inexplicable
termina complicándose y volviendo
a la anterior oscuridad perpetua
definitivamente irreversible)

al que un amigo -en shock por la tragedia-,
poniendo sus mejores intenciones,
intenta torpemente consolar

diciéndole tranquilo, con el tiempo
podrás mirarlo por el lado bueno:
al fin y al cabo estás igual que antes.

Soleá frustrá


Soleá frustrá

Te has despertado quejándote
de que el sol te da en la cara
-¿Quieres que vaya y lo apague?-
presto a ponerme en campaña,
te he preguntado, y me has dicho
-Mejor baja la persiana.
-Pues para eso me quedo
un rato más en la cama.

De mística inmasticable


De mística inmasticable

Pasados unos años todo encaja,
la trama va adquiriendo su sentido;
se trata de aceptar lo inasumible
así como quien no quiere la cosa.

Y llega un día en que, antes de acostarte
y decidir que aún siendo entre semana
no habrá despertador que programar,
reniegas de la vida y la concibes

como una guerra santa que has librado
en el bando de un dios no verdadero
cayendo en la batalla y en la cuenta

-al darte con la puerta en las narices
aquí, en el más allá- de que era un fraude:
que el Otro era el que existe y el que tiene

reservado el derecho de admisión.



5 de Mayo de 2015


  • Venden una menor a un proxeneta por 1500 euros y nos escandaliza el precio.
  • La dignidad no es tanto lo último que se pierde como lo último en salir: el manotazo del ahogado. 
  • Los taxis y la geodésica.
  • Ése saber que nunca en la vida llegarás a ser de derechas pese a haber perdido todos los ideales. Me cago en la puta: con lo bien que me iría.
  • Ése saber que ya no volverás a declararte de izquierdas pese a seguir inevitablemente siéndolo. Me cago en la puta: con lo bien que me iría.

Gracias


Gracias

¿Qué escribir desde hará cerca de un año
cubierta como tengo la exigible
-al menos de una forma que jamás
me pude imaginar que llegaría

ya no a cubrir si no a rozar siquiera
en esta vida o en las sucesivas-
cuota para sentirme satisfecho
ciñéndome a parámetros humanos:

un amor, cuatro amigos, un trabajo
-quiero decir un sueldo, ya me entiendes-
y libros que no caben en la casa?

No necesito pues dejar constancia
por escrito de nada -de momento-:
que más no le pidió Violeta Parra

y sé que no soy digno de su ejemplo.